‪El silencio y la inacción, hijos del miedo, son los mejores aliados de los tiranos.‬

‪El silencio y la inacción, hijos del miedo, son los mejores aliados de los tiranos.‬

Reino de Pamplona

Reino de Pamplona

El reino de Pamplona fue una entidad política creada en el Pirineo occidental en torno a la ciudad de Pamplona en los primeros siglos de la Reconquista. Su nombre se menciona en los Annales regni Francorum.[5]​ La expresión se siguió utilizando hasta que Sancho VI de Navarra cambió su título de Pampilonensium rex (en español, rey de los pamploneses) por el de Navarrae rex (en español, rey de Navarra). Historiográficamente también se emplean las expresiones condado de Pamplona (durante la época de los reyes navarro-aragoneses) y reino de Nájera o reino de Pamplona-Nájera (a partir de 925, tras la conquista de Nájera, la consolidación del reino de Nájera y el reinado de García Sánchez I de Pamplona).

La civitas romana de Pompaelo había sido la principal ciudad del impreciso territorio atribuible al pueblo de los vascones, hasta la fundación de Victoriacum por los visigodos (581). Durante el último tercio del siglo VIII, Carlomagno, el rey de los francos, llevó a cabo expediciones en el territorio surpirenáico para crear una marca fronteriza meridional (la posteriormente denominada Marca Hispánica) en el territorio entre los Pirineos y el Ebro que contrarrestara al emirato de Córdoba. Tras el fracaso inicial de tales intentos de expansión, se logró a principios del siglo IX la creación en la parte occidental de los Pirineos de un condado que subsistiría unos diez años. A partir de entonces, de nuevo bajo el control de las autoridades cordobesas (ya con la denominación de emirato de Córdoba), se organizó hacia 824 el reino de Pamplona bajo la dirección de Íñigo Arista, su primer rey, y con el apoyo de sus aliados muladíes de los Banu Qasi, señores de Tudela, y del obispado de Pamplona.

En el siglo X el reino de Pamplona rompió con Córdoba e inició su expansión tanto militar como diplomática con alianzas selladas con matrimonios de los monarcas y nobles. De esta forma tenía lazos familiares muy próximos con el vecino reino de León. La dinastía Arista-Íñiga, fundadora del Estado, terminó con Fortún Garcés (870–905) quien, según la tradición, abdicó y se retiró al monasterio de Leyre. Fue sustituida por la dinastía Jimena, que comenzó con Sancho Garcés I de Pamplona (905–925) y cuyo reino se denomina tanto reino de Pamplona como reino de Navarra.[6]​ Sancho Garcés I y su hijo, García Sánchez I, desarrollaron una labor de repoblación y favorecimiento de las nuevas tierras y de los monasterios allí existentes. Sancho Garcés II y García Sánchez II el Temblón se vieron obligados a capitular ante Almanzor y a pagar tributos al califato de Córdoba.

Con Sancho III el Mayor (1004–1035) el reino de Pamplona alcanza su mayor extensión territorial abarcando casi todo el tercio norte peninsular. Antes de morir (1035) dividió sus territorios entre sus hijos: su primogénito, García Sánchez III, reinó en Pamplona y heredó algunas tierras en Aragón y Castilla; Fernando I de Castilla obtuvo gran parte del condado de Castilla; Ramiro I de Aragón recibió tierras en Aragón y Navarra; y Gonzalo en Sobrarbe y otros puntos distantes de Aragón. De este reparto surge la nueva estructura política del siglo XII con los reinos de Navarra, Aragón y Castilla.

El reino de Pamplona estuvo incorporado entre 1076 y 1134 a los territorios aragoneses. Se segregó en el reinado de García Ramírez y en el de Sancho VI de Navarra (1150–1194) pasó a llamarse reino de Navarra.

La reconciliación con nuestra historia.

La reconciliación con nuestra historia.

España tiene un problema de reconciliación, pero no sólo entre bandos ideológicos, que también, sino sobre todo con su historia.

No se puede luchar por un país, hacerlo crecer, amarlo, si no se está orgulloso de su historia. Y es difícil estar orgullos de la historia que a muchos les llega desde hace años: manipulada, falsa, destinada a corroer las bases de la identidad de España que es una de las naciones más influyentes de la historia y a la que se deben, por ejemplo, el primer parlamento: el del reino de León.

Todas las naciones han sido protagonistas de verdaderas salvajadas, genocidios incluidos. No se libra ni una, empezando por El Vaticano y acabado por EE.UU. Pero todo alemán se siente orgulloso de su país y de su bandera; que decir de Francia, Japón, el Reino Unido, Australia, Rusia y EE.UU. Si queremos mencionar los horrores en los que han participado no es difícil tirar de memoria. Alguno de los eurodiputados se acuerda de “El Corazón de las Tinieblas”, Joseph Conrad, brutal y cruel genocidio en el Congo del rey Leopoldo II de Bélgica, http://bit.ly/2R7pdbp cuando se sienta en el parlamento europeo en Bruselas?

Pero sólo los masoquistas españoles renegamos de nosotros mismos y nuestro pasado mostrando un pesimismo militante ante el futuro. La leyenda negra ha hecho bien su trabajo y los efectos perviven todavía después de siglos (“#Imperiofobia” de Elvira Roca es un libro imprescindible)

La falta de autoestima, la negación de los logros artísticos, científicos, militares, de nuestros antepasados, abigarrada mezcla de celtas, iberos, fenicios, griegos, romanos, cartagineses, árabes,…..nos hacen débiles ante la agresión interesada de los nacionalismos y los populismos que, incapaces de emular ninguna de las hazañas del pueblo español, acomplejados por su insignificancia y falta de valor, tienen como único objetivo la destrucción de aquello que no fueron, no son y nunca serán.

En que se parecen Sánchez o Zapatero a Trajano? O Delgado a Cicerón? O Puigdemont a Séneca? O Casado a Él Cid Campeador?

La sombra de cualquiera de esos hombres bastaría para barrer en segundos la mediocridad reinante.

O cambiamos el recuerdo de lo que fuimos y por lo tanto somos o el abismo de la insignificancia nos atrapara sin contemplaciones.

Manuel García, solo ante el peligro, esperando a los siete magníficos.

La mayoría de los adultos de mi quinta -1960 – nos hemos emocionado con westerns donde un héroe defendía a los habitantes de un pueblo de las fechorías, abusos y oprobios ejercidos por una minoría de malvados, liderada por su malvado jefe.

Banqueros acomodaticios, sherifs corruptos, propietarios del salón que preferían la paz injusta mientras pudieran seguir vendiendo whisky y las clásicas señoritas de alegre vida que sobrevivían como podían a la situación. Todos sempre mirando para otro lado. Todos viviendo de rodillas. Todos llenos de miedo.

Pero de vez en cuando hasta los humillados reaccionan. Los habitantes de Rose Creek, conscientes de su incapacidad para enfrentarse a los violentos armados, contrataron a otros violentos armados para romper su yugo. Y ”Los siete magníficos” cumplieron su trabajo liberando al pueblo.

Pero si hay una película en la que los sentimientos de miedo, honor, responsabilidad, cumplimiento del deber y valentía se aúnan para conformar el talante de un héroe, es sin duda “Solo ante el peligro”.

Will Kane (Gary Cooper), sheriff del Hadeyville, tiene que enfrentarse a la amenza de Frank Miler, un criminal al que atrapó tiempo atrás, que llegará en el tren del mediodía para vengarse. Los habitantes del pueblo, presas del miedo, siempre el miedo, le abandonan a su suerte. No desvelaré el final para no quitarle emoción a algún aficionado joven que no haya visto la película, absolutamente imprescindible.

Para Manuel García, Blanes es Hadeyville. Le amenazan, le boicotean, le agreden, ponen en riesgo el negocio en el que se ha dejado la piel y los sheriffs corruptos le han dejado solo. Solo ante el peligro. Y yo, mezclando los argumentos en mi ensoñación, imagino que una tarde aparecerán frente al Sol D’or, siete valientes que le plantarán cara al oprobio y harán temblar a los malvados. Siete que serán setenta y luego setecientos y luego siete mil y luego setenta mil y así hasta que la banda de infames opresores, falseadores de la historia, paranocios decerebrados, vivan el miedo de primera mano y se enfrenten de una vez por todas a la Justicia y a las consecuencias de sus actos.

Tratando de evitar un mal mayor se pueden acumular tantos males menores que acaben conformando un mal inconmensurable.

Gracias Manuel por tu valentía, Lo que nos preguntamos la mayoría de españoles sensatos en: ¿donde están los 7 magníficos?

Génesis 11:1–9

Génesis 11:1–9

La torre de Babel

11 1–2 Cuando la gente se fue hacia el este, encontró un valle en la región de Babilonia, y allí se quedó a vivir. En aquel tiempo todos hablaban el mismo idioma, 3–4 así que se dijeron los unos a los otros:

«Construyamos una ciudad con una torre que llegue hasta el cielo. Nos haremos famosos y no acabaremos dispersándonos por todo el mundo».

Y empezaron a construir. En lugar de piedras, usaron ladrillos que ellos mismos hicieron, y en lugar de mezcla usaron brea.[a] 5 Pero cuando Dios bajó a ver lo que estaban construyendo, 6 dijo:

«Como son un solo pueblo, y hablan un solo idioma, ya han comenzado a hacer esto. Ahora nada les impedirá hacer lo que quieran. 7 Es mejor que bajemos y confundamos su idioma, para que no se puedan entender».

8–9 Y desde ese lugar Dios los dispersó por toda la tierra, y ellos dejaron de construir la ciudad. Allí Dios confundió su idioma para que no pudieran entenderse.

La responsabilidad debe recaer en los que ejercen un control indiscutible sobre nuestros asuntos…

La responsabilidad debe recaer en los que ejercen un control indiscutible sobre nuestros asuntos políticos, que ni evitaron que Alemania se rearmara, ni se rearmaron a su vez a tiempo (…) La hora de la verdad no ha hecho más que comenzar. Esto no es más que el primer sorbo, el primer anticipo de una copa amarga que nos ofrecerán año tras año, a menos que, mediante una recuperación suprema de la salud moral y el vigor marcial, volvamos a levantarnos y a adoptar nuestra posición a favor de la libertad, como en los viejos tiempos”.

Marcas, precios y mercados

No cabe duda de que fenómenos como el e-commerce, imparable desde que empezó, y la reciente/vigente crisis económica ha puesto en tela de jucio muchos principi sque antes 

Montserrat Domínguez

Desde hace 5 años me despierta todos los sábados y domingos a las 08,00h. No importaba si había salido la noche anterior y había dormido poco. Necesitaba escuchar esa voz.

Quizá el atractivo empezaba al idenificar ese sutil tono que a mi me parecía de fumadora/ex fumadora (desconozco el dato) que inevitablemente sentía solidario con mi noche matadora. La vuelta a la vida, que eso es despertarse cada día, abrazado por esa voz armónica que invitaba a la accion desde el primer segundo, eran el preludio imprescindible de mi pimera taza de te.

Equilibrio. Si. Quizá sea la pimera sensación que me generaba. El relato de las noticias, fueran las que fueran, siempre soportado por una voz sosegada, neutral, nunca monótona, intencionada en las pausas y los tonos pero nunca alterada. Un envoltorio neutral para los contenidos lanzados al aire. Y sin embargo tiene esa capacidad de transmitir emociones hablándole a todos por igual, mostrando su enfado, su sorpresa o su acuerdo. “Sí ministro, pero ¿no cree que sería más lógico..?.”

La voz adquiere tonos metálicos cuando manifiesta su indignación. Tan distintos al cordial “¿Como estás?” cuando saluda cariñosa a su pastor. Esa “a” alargada con intención y esa “s” de seductora irresistible.

La autoridad que emana su voz viene de su seguridad. Sin levantarla nunca, ordena la tertulia, reparte juego, toma partido si lo considera oportuno y cuando nota que el asunto no progresa y no reviste mayor interés que el del permanente “y tu más” de los políticos, lo cierra con un elegante “bueno…” y a otra cosa mariposa.

Estos 5 años han sido una delicia. Te deseo lo mejor en esa nueva etapa, pero prométenos a todos los que te hemos seguido y disfrutado, que nunca nos privarás de tu voz.

José Luis Sicre
27–05–2012

Comunicación

Spanish

Uno de los objetivos de la comunicación es encontrar soluciones a problemas comunes. Da igual que el diálogo o la discusión se produzca con un colega, jefe, empleado, pareja, amig@…

Pensar al menos tres segundos sobre lo que ha dicho el otro antes de rebatirlo con el único objetivo de imponeer la idea propia, nos da la oportuniad de aprovechar la inteligencia y la experiencia de nuestro interlocutor y de encontrar quizá una solución mejor en menos tiempo.

English

One of the goals of people talking si to find solutions to common problems. It doesn’t matter if the talk involes boss, emplyee, partner, cuple, friend, realtive…

To think at least 3 seconds about the other’s arguments instead of trying to impose our own idea, gives us the chance of leaning from the other’s knowledge and experience and probably to find a betters solution sooner.

LA UNICA

 

 

Hay una situación que se da en algunas partidas de ajedrez, normalmente entre jugadores arriesgados, creativos, que practican aperturas y defensas violentas, en las que la posición es tan abierta, tan dinámica, que cualquiera de los dos jugadores puede ganar. Pero en ajedrez hay una ventaja que se llama “tiempo”: ganar un tiempo, perder un tiempo, recuperar un tiempo. Tiene esa ventaja el que en una posición determinada, tiene derecho a mover primero. Y en ese momento, en esa situaciones de máxima tensión, el que tiene derecho a mover primero tiene varias jugadas que le pueden conducir a la victoria, con la particularidad de que sólo una, le lleva a vencer con seguridad. Esa jugada es la única que obliga al contrincante a responder con una sucesión de jugadas “obligadas” que le acercan irremisiblemente a la derrota. Tanto es así, que cuando el otro jugador ve que su rival ha acertado y elegido la única, normalmente inclina su rey y abandona. Pero si el ahora ganador hubiera elegido cualquier otra jugada, la situación hubiera cambiado drásticamente, habría devuelto el “tiempo” al adversario y hubiera sido éste quien habría podido ganar la partida.

A veces, esa primera y única jugada ganadora es un sacrificio de un peón. Otras veces de una pieza más importante. Cuánto más valor tiene la pieza sacrificada, más “bonita” es la jugada y más posibilidades tiene de quedar recogida en alguno de los miles de libros de ajedrez que ilustran el arte del sacrificio. Y entre todas, la más valorada, la más sorprendente, la más hermosa, la que todo jugador desea encontrar, es el sacrificio de dama.